Última Columna Ed. 581

Por: Francisco Pacheco Beltrán

México a un paso

La algarabía continúa en Brasil luego del empate contra el anfitrión en el que la figura del “goleiro” Ochoa se encumbró al detener la artillería carioca.

De lo que he leído, lo más prudente ha sido lo que dijo el piojo Herrera en unas declaraciones luego del juego “Hasta ahora no tenemos nada”, palabras más palabras menos.

Según los números, Brasil y México encabezan  el grupo A con cuatro puntos producto de una victoria cada uno y el empate mutuo, mientras que Croacia tiene tres puntos al haber ganado a Camerún que va zapato en la competencia.

Bajo el supuesto de que Brasil ganará a Camerún, el anfitrión llegaría a siete puntos y con ello sería primer lugar, es como lo más lógico y entonces México tendrá que jugarse su pase con Croacia como segundo lugar, para ello necesita un empate y con eso está del otro lado.

Pero Croacia no es Camerún, y el encuentro no reviste el ambiente que rodeó al México vs. Brasil donde se vivió una fiesta y los seleccionados mexicanos sacaron fuerzas de la nada para dar un buen juego y arrancar un punto a los brasileños, generando de paso una decepción entre la afición local.

Croacia dio un buen juego en contra de Brasil en la inauguración y quedó la impresión de que fue afectado por el arbitraje que pareció favorecer a Brasil.

Otro asunto llevado y traído es la advertencia de sanción por parte de la FIFA a la Federación mexicana por el comportamiento del público mexicano en los estadios en los que lanza la consigna ¡Puuuuuuuuuuto! al portero del equipo contrario, el cual consideran homofóbico.

En Brasil los aficionados están enojadísimos por el distractor que se maneja extracancha por una costumbre que tiene el público mexicano de presionar al portero contrario al que la mejor interpretación que se me ocurre es la de “culero, ojete o mala onda” y no la de homosexual o gay como quieren hacerlo ver los quejosos.

Es decir la hinchada mexicana llegará al encuentro en contra de Croacia sin el entorno que rodeó al juego en contra de Brasil y además acusada de hacer desorden en los estadios por gritar al portero contrario.

Otro asunto que no debemos olvidar es la irregularidad con la que suele comportarse el cuadro nacional  y que en el pasado ha costado serias decepciones porque un día juega excepcional y al otro cae en la mediocridad.  Y si solamente sale a defender el empate y no se lanza al ataque con decisión desde el primer minuto podrían estar haciendo maletas para regresar a México, porque Croacia tiene con qué para meter en aprietos a México.

Ahora bien bajo el supuesto que México consiga al menos el empate con Croacia y pase en segundo lugar de su grupo, lo que sigue es el juego de octavos de final en donde enfrentaría al primer lugar del grupo B, hasta ahora se vislumbra a la naranja mecánica  de Holanda o a la combativa selección de Chile, ambos ganaron sus dos primeros juegos a España y Australia.

A menos que Holanda pierda con Chile, será el primer lugar del grupo B y rival de México en la siguiente ronda; para los aficionados holandeses con los que hemos coincidido aquí en Recife, prefieren mil veces más enfrentar a México que a Brasil al que consideran más débil.

Lo más importante para México es calificar a la siguiente ronda y jugar bien, en caso contrario si no logran ese resultado será una gran decepción con todo y el empate logrado ante Brasil.

Por otro lado, este viernes asistimos al juego entre Costa Rica e Italia, trayecto lleno de colorido en el metro para luego tomar un autobús expreso y llegar a la Arena Pernambuco. El pasaje costó 7.50 reales e incluyó la ida y el regreso.

Desde la ida se escuchó el ¡Oleé, oleé, oleé, oleé, ticos, ticos! Y las colores azul, rojo y blanco que caracterizan a las vestimentas de la afición costarricense. Uno de los aficionados conversaba, ¡Si ya le ganamos a Uruguay y hoy le ganamos a Italia, Costa Rica campeón!

La arena fuertemente resguardada por elementos de la policía federal y militar, la fiesta de vendimias de los patrocinadores, y un lugar en el estadio en la tercera fila, nos permitió observar el desarrollo del juego.

La “securanza “ de la FIFA hizo uso de su poder y retiró a los “tiffosis” italianos que se pusieron en el pasillo de la fila uno, luego de que una aficionada brasileña protestó enérgicamente, uno a uno los italianos fueron retirados entre empellones, para regocijo de los que estábamos sentados.

En las tribunas el grito de ¡Italia, Italia! Se escuchaba constantemente por parte de su afición vestida de azul y con la cara pintada con rayas verdes y rojas de la bandera italiana que tiene los mismos colores que la nuestra, sólo que sin el escudo.

Y el ¡Oleé, oleé, oleé, oleé, ticos, ticos!, retumbaba en el estadio en un ambiente de fiesta futbolera a la que solamente le faltaba el gol, mismo que fue anotado por Costa Rica y que definió el partido, para regocijo de su afición y de los brasileños que el apoyaban.

Costa Rica es la mayor sorpresa positiva de la copa Brasil 2014, como España es la mayor decepción luego de quedar fuera al perder sus dos primeros juegos, a su vez la afición brasileña cada vez ve más difícil que su selección obtenga su sexta copa del mundo, mientras Alemania es considerada una de las selecciones fuertes que puede levantar la copa, veremos lo que sigue en el tercer juego de la primera ronda.

Polilla… Que un mexicano dijo voy a hacer historia y se lanzó de un crucero al mar… Que luego de Recife la siguiente parada es Salvador de Bahía, para de ahí posiblemente ir a Minas Gerais y seguir recorriendo este país… Hasta mañana.

 

 

 

 

Comments

comments