Editorial Ed. 2596

La Fiscalía de Guerrero opera en condiciones extremas de precariedad. En 45 de los 81 municipios del estado no cuenta siquiera con instalaciones. El presupuesto asignado a procuración de justicia en la entidad es infinitamente menor que el asignado a Chiapas, Baja California, Chihuahua, Nuevo León, Jalisco.

Hay una alarma sonando en Guerrero desde hace tiempo. El incendio ya comenzó en Atoyac, Zihuatanejo y Petatlán. Más que nunca, en el contexto de unas elecciones que se avizoran especialmente complicadas, el gobierno federal está obligado a apagarlo.

HÉCTOR DE MAULEÓN

 

Comments

comments