De Frente Ed. 1713

Por: Miguel Ángel Mata Mata

 Así no, pues, primo.

La diferencia es la confianza, escribió el lunes en Excelsior Jorge Fernández Menéndez, al referirse al tema de la seguridad pública en México. La  violencia, sugiere, no atiende a los vientos ni cambios sexenales.   Le asiste la razón pues en los primeros meses del gobierno de Enrique Peña Nieto, lo mismo que sucedió con Felipe Calderón o Vicente Fox, los homicidios de alto impacto no han registrado baja alguna. Por lo contrario, se han incrementado.

Veamos el caso de Guerrero, donde el hartazgo de la población le ha llevado al intento desesperado por constituir milicias populares y salir a la calle a cazar criminales. La ineficacia, cinismo y corrupción de quienes componen el entramado de los gobiernos federal, estatal o municipal justifican la legitimidad de la acción del pueblo, aunque éste hecho vaya en contra del  origen del Estado mismo. Es ilegal pero inmensamente legítimo.

  ¿Cómo no entender asi las cosas cuando se sabe que el gobierno federal  redujo los recursos para seguridad pública en el estado de Guerrero, con el argumento de que el gobierno estatal no cumplió con la certificación de once mil policías? De locos la respuesta cuando nos enteramos que los criterios que se toman desde la ciudad de México en ese materia dan, por ejemplo,  siete veces mas viáticos a los policías federales que a los militares. Un federal recibe 500 pesos diarios mientras un soldado tan solo 60. Asi no, pues.

La confianza, como sostiene Fernández Meléndez, es fundamental para recuperar el tejido social. ¿Pero cómo pretender recuperar la confianza de un pueblo desesperado cuando los militares y policías suplen al pueblo en retenes populares tan solo para abandonarlos tres días después, como pasó en la Costa Chica de Guerrero?

Ese abandono se convierte en indolencia y luego en complicidad cuando se sabe que mas del 70% de los empresarios de Guerrero han sido amenazados de muerte, cuando el movimiento popular ya se divide, como es el caso de Atliaca  o cuando la delincuencia impone un toque de queda a los ciudadanos, como ya pasó el fin de semana en Tixtla u Omar González, alcalde de Igualapa, denuncia que ya informó al gobierno y diputados que ha sido amenazado de muerte por delincuentes de la región de Costa Chica.

No pues, primo, asi no. Y no pues, cuando el colmo de la estructura corrupta del gobierno es acusada de escamotear sus pensiones a los pocos policías estatales que han aprobado los exámenes de confianza que ha impuesto el gobierno federal como requisito para enviar mas recursos a Guerrero.

Nomás les desaparecieron sus ahorros de hace cinco, diez o quince años. ¿Qué puede decir la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal?

Asi no, pues. La confianza que alguna vez tuvo el pueblo en su gobierno está rota.  Mas allá de las teorías del Estado, manejadas en este mismo espacio, al menos en Guerrero la voluntad popular es de hartazgo de un aparato burocrático que solapa, con su indolencia y corrupción, a los delincuentes.

Al gobierno le urge recuperar la confianza popular ante la evidente evolución de la descomposición del tejido social a la abierta insurrección, como ya sucede en Guerrero. Esa especie se extiende como la humedad en comunidades abandonadas, en franco reto al Estado mismo.

¿La confianza del pueblo a su gobierno? No existe. ¿Recuperarla? Asi no, pues, primo, asi no.

 NUMERARIA

1)    Mas del 50% de ciudadanos tiene una opinión mala de la labor de la SCJN; 23%, regular, y 19%, buena, según la más reciente encuesta BGC-Excélsior, a partir de la liberación de la francesa Florence Cassez

2)    Dan 7 veces más viáticos a federales que a soldado. Según documentos oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública, denominado Libro Blanco, a los elementos federales les fueron asignados entre 400 y 500 pesos diarios por concepto de viáticos para alojamiento y comida, independientemente de su sueldo, mientras que para integrantes del Ejército mexicano y la Marina Armada de México la cifra ronda los 60 pesos, es decir, hasta siete veces más para los federales.

3)    México es el segundo país en América en que resulta más peligroso ejercer el sacerdocio. Tan sólo en los últimos ocho años han sido asesinados 22 religiosos católicos, cifra apenas superada por Colombia, donde en el mismo periodo han muerto de forma violenta 25 clérigos.

4)    De acuerdo con información del Centro Católico Multimedial, el Distrito Federal, Chihuahua, Guerrero, Jalisco, Oaxaca, Veracruz, Michoacán, Hidalgo, Aguascalientes, Coahuila y Puebla son las entidades con el mayor número de crímenes de esta naturaleza.

5)    En 2009 el sacerdote mexicano Habacuc Benítez Hernández, de 39 años, y los jóvenes seminaristas Eduardo Benítez, de 19, y Silvestre González Cambrón, de 21, fueron asesinados mientras se dirigían a una reunión de Pastoral Vocacional la noche del sábado 13 de junio, en el municipio de Arcelia, de la Tierra Caliente guerrerense.

 QUE CONSTE

Cinco calles de la ciudad de México y 14 primarias en cuatro estados del país llevan el nombre del usurpador, tirano y asesino  Victoriano Huerta. Una mas en el DF se llama José Stalin. ¿En Guerrero cuántas calles llevan el nombre de sanguinarios tiranos como éstos? Habrá que preguntar.

 TRASCENDIO

 QUE los buenos oficios de Claudia Ruiz Massieu, su tenacidad y capacidad negociadora, han logrado lo que muchos creían imposible: el regreso del Tianguis Turístico al puerto de Acapulco, cancelado por el capricho de un presidente de la República con mecha, estatura y condición humana corta.

QUE el anuncio lo harán en breve dos personajes: El gobernador Ángel Aguirre Rivero y la propia secretaria de turismo, Claudia Ruiz Massieu. Por cierto: éste lunes el gobernador de Guerrero participó en la reunión de gobernadores de la región centro sur del país para definir una estrategia para contener al crimen organizado que se ha ensañado, particularmente, con los estados de Guerrero, Morelos, Puebla, de México y el mismo Distrito Federal.

QUE Mario Ramos del Carmen dejará buenas cuentas en la dirigencia estatal del Movimiento Ciudadano, antes Convergencia. Se sabe que el apellido del sucesor de Ramos es Wences. En la capital del estado se especula que el futuro dirigente sería el hermano de reconocido periodista radiofónico de Chilpancingo.

Pero “los usos y costumbres” de ese partido en Guerrero permiten ver en la bola de cristal a otro personaje de apellido Wences. Se llama Adrián Wences Carrasco, quien ha sido eterno aspirante a la presidencia municipal de Acapulco, fue delegado de lo que fue SEPESCA y declarado admirador de las políticas del ex presidente José López Portillo. Pero lo mas importante: forma parte del círculo íntimo del líder moral del MC en Guerrero y, eso, pesa.

 

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